Pese a los progresos políticos y sociales, la cultura sigue estando marcada por un machismo muy anclado. Los códigos de género aun reinan en las mentalidades y los medios de comunicación tales como la Televisión, la prensa escrita, el cine, la radio, las redes sociales, los afiches callejeros. La imagen iconográfica de la mujer actual reproduce la antigua representación de la madre o esposa administradora del hogar, la Virgen buena; o, al contrario pero no menos machista, la mujer supuestamente liberada, la Eva pecadora, sexualizada para llamar la atención y seducir al arquetipo de hombre heterosexual.
En los años 80 y en plena dictadura cívico militar nacen en la televisión chilena programas que proponen y profundizan una visión estereotipada de la mujer que se instalará en el imaginario colectivo por décadas. Programas como “Sabor Latino” emitido por Televisión Nacional de Chile tuvieron altísimas audiencias y cosificaron y sexualizaron abiertamente a la mujer.